Circulación

Las causas de una mala circulación pueden ser varias desde factores hereditarios a problemas hormonales, obesidad, embarazo, estatura, estar mucho tiempo de pie o sentada, etc. pero todos ellos tienen un denominador común  la insuficiencia venosas, con lo que las paredes de las venas se debilitan y las válvulas se dañan.

Es muy importante ayudar a esta afección para que no llegue a ser crónico y su función de retorno  al corazón sea la correcta. Para ello los tratamientos más eficaces son por excelencia los masajes circulatorios con productos específicos, la presoterapia, en combinación con una correcta alimentación, infusiones específicas  y  beber abundante agua para evitar coágulos de sangre en las piernas.

Los tratamientos deben llevar una pauta constante si se padece de este síntoma para un buen resultado.